miércoles, 14 de agosto de 2013

XXIV, Alberto Caeiro




Lo que vemos de las cosas son las cosas
¿Por qué habíamos de ver una cosa si hubiese otra?
¿Por qué ver y oír sería engañarnos
si ver y oír son ver y oír?

Lo esencial es saber ver,
saber ver sin estar pensando,
saber ver cuando se ve,
y no pensar cuando se ve,
no ver cuando se piensa.

Pero esto (¡tristes de nosotros que llevamos el alma vestida!)
esto exige un estudio profundo,
un aprendizaje de desaprender.